24/11/2010

Los que creen en la impotencia divina

Posted in Internacional, Islam, Religión a 10:38 por Andrés Velasco

Se consumó la infamia: la ONU ha aprobado una resolución contra la “difamación religiosa” por iniciativa de los Estados musulmanes. Cuando alguien sea encarcelado o asesinado en nombre de la protección de los “sentimientos religiosos”, los “justicieros de dios” podrán ahora invocar la autoridad de las Naciones Unidas para sus desmanes.

Pero lo más curioso del caso es la necesidad que tienen los creyentes de las distintas religiones en “proteger” a sus respectivas divinidades de la ofensa de la blasfemia. Y digo yo… ¿pues no son dioses? ¿No son omnipotentes? ¿Es que no pueden castigar ellos mismos al blasfemo? Si la respuesta a estas tres preguntas es un sí, entonces nuestros amigos creyentes tendrán que convenir en que no es necesario que las leyes humanas castiguen a los blasfemos, pues ya se cuidan los dioses solitos de que nadie les insulte, o de castigar al culpable de tal delito.

Por eso es sospechoso el empeño que tienen los religiosos en llevar estos asuntos a los códigos penales. ¿Qué ocurre realmente? Pues que la religión, y los que viven de ella, saben que carece de base racional y que no puede resistir las embestidas de la crítica. Así que la solución la encuentran en prohibir toda crítica a la religión, bajo la base de que hacerlo sería “blasfemia”, un insulto a los “sentimientos religiosos”, “escarnio de los dogmas”, etc.

¿Por qué, si no, denuncian a Leo Bassi? ¿Qué es lo que temen? ¿No confían, acaso, en la (im)potencia divina?

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17/11/2010

“No hay mucho islam sino poco cristianismo”

Posted in Internacional, Islam, Política, Religión a 09:12 por Andrés Velasco

La frase de marras es de Angela Merkel, y resume el pensamiento de toda la clerecía europea y sus vasallos. Rouco Varela no podría haberlo expresado mejor: volvamos a las “raíces cristianas” de Occidente, llenemos de nuevo las iglesias y las arcas del clero, demos poderes civiles a los obispos, rindamos al Estado democrático liberal a los dictados de la religión. ¿Y saben qué? Que estoy de acuerdo con todo esto.

Pero…

Si vamos a tener más cristianismo, primero tendremos que asegurarnos de que esa es la religión correcta. No el islam, el judaísmo, el budismo y demás; sino sólo y exclusivamente el cristianismo. ¿Están los curas dispuestos a pasar esa prueba de fuego? ¿Son capaces de derrotar con pruebas experimentales y objetivas a su competencia? Cuando estén en condiciones de hacerlo, que nos avisen. Mientras tanto, que se callen y nos dejen en paz.

Sin embargo, no se callan: mienten y mienten. Una y otra vez escuchamos sus reclamos en todos los medios de comunicación. Pues que sepan que no, que jamás aceptaremos sin más tales cuentos, porque las raíces de Europa no están en ninguna religión, sino en la cultura grecorromana y en la Ilustración; porque Yahvé no existe más que en la imaginación de sus creyentes, como igualmente existirían Alá, Vishnú o la Pachamama; porque las enseñanzas y doctrinas de Jesús, Mahoma o Buda, al no nacer de la reflexión racional, tienen el mismo valor que las de una verdulera de mercadillo; porque los supuestos representantes de esas supuestas divinidades son, en el mejor de los casos, unos ignorantes redomados y, en el peor, unos sinvergüenzas.

En fin, querida Merkel, te equivocas una vez más: lo que necesita Europa es menos cristianismo y menos islam.

16/11/2010

La matraca del Sáhara

Posted in Internacional, Islam, Terrorismo a 09:18 por Andrés Velasco

¿Saben ustedes qué pasó en el Sáhara Español a principios de los setenta del pasado siglo? Pues que un grupo de ciudadanos españoles de origen bereber, lengua árabe y religión musulmana, que vivían en la provincia española de Río de Oro, decidieron que no querían seguir siendo españoles y crearon un grupo terrorista llamado Frente Polisario.

Ese Frente Polisario entró en tratos con los Gobiernos de Argelia, Mauritania y Marruecos para que le ayudaran a echar a España de sus territorios saharauis, y comenzó una campaña de terrorismo de baja intensidad contra el Ejército español, con armas y explosivos facilitados por los países musulmanes vecinos, que servían también como santuario para sus fugados de la justicia española.

Pero, he aquí, Marruecos traicionó al Frente Polisario y, en las postrimerías de la vida del dictador Franco y aprovechando la debilidad del Gobierno presidido por Arias Navarro, lanzó su Marcha Verde para apropiarse de esa provincia española saharaui. España, pillada entre dos frentes y con una obligación de descolonización dada por la ONU, optó por retirarse de allí sin disparar un solo tiro.

Hoy, seguimos aguantando a los tontainas que no dejan de hablar de la solidaridad “debida” de España con el Sáhara. ¿Pero qué deuda es esta? ¿Acaso tenemos que darles las gracias porque querían dejar de ser españoles? ¿Tenemos la culpa nosotros de que Hassán II les traicionara e invadiera su territorio? Pues que se busquen la vida ellos solitos, y que la izquierda tonta (casi toda) deje de perder el tiempo con una causa que ni nos va ni nos viene.

26/10/2010

¡Cuánta razón tienen los ayatolás!

Posted in Internacional, Islam, Religión a 10:26 por Andrés Velasco

Leo hoy en El País que el régimen teocrático iraní está acosando a los profesores y a los estudiantes que cursan asignaturas de Humanidades (filosofía, derechos humanos, ciencias políticas…) porque, según dicen los ayatolás “no están en armonía con los fundamentos religiosos y se basan en las escuelas de pensamiento occidentales”.

Efectivamente, el islam es incompatible con disciplinas como la filosofía y restantes humanidades, pero no porque estas últimas sean escuelas de pensamiento occidental, sino porque el islam rechaza el pensamiento racional en general. Algo que ocurre con todas las religiones y que se pone dramáticamente de manifiesto en los Estados que están sometidos a ellas, como es el caso de Irán en el siglo XXI, o como lo era en la España del siglo XVI.

A ver si esta izquierda desnortada nuestra, tan multiculturalista ella, deja de hacer la vista gorda ante los crímenes y la violación de derechos humanos perpetrados por los musulmanes en nombre de su superstición mahometana.

05/10/2010

Yo estoy con Wilders

Posted in Internacional, Islam, Política, Religión a 08:55 por Andrés Velasco

Resulta que, de toda la amplia Europa, tiene que ser en los pacíficos y tolerantes Países Bajos donde, por fin, se haga fente al fascismo islámico que nos está invadiendo. Primero Pim Fortuyn y luego Theo van Gogh, asesinados por radicales musulmanes, y ahora Geert Wilders, perseguido en los tribunales por los mismos radicales mahometanos, ponen una nota de sentido común en este decadente y arruinado continente nuestro.

El Imperio romano se hundió culturalmente cuando se mostró tolerante a las sectas cristianas (por no querer perseguirlas hasta que ya no pudo hacerlo con alguna esperanza de éxito) y ahora la cultura europea occidental va camino de seguir sus pasos al tolerar el islam y permitir la inmigración masiva de musulmanes desde Turquía, el norte de África o Pakistán. Y, desde luego, con esto no se trata de defender las “raíces cristianas” de Europa, como desean Ratzinger y sus vasallos clericales y laicales. El cristianismo es una modalidad del judaísmo y, como tal, tan ajeno al íntimo ser de los pueblos europeos como lo es el islam.

Europa no es hija ni del judaísmo, ni del cristianismo ni, por supuesto, del islam. Esos tres subproductos de las culturas semíticas sólo han podido implantarse en nuestro suelo a través de la violencia, nunca del convencimiento. Por el contrario, Europa es el producto de los pueblos indoeuropeos, de la cultura clásica grecorromana y, más recientemente, de la Ilustración y de sus consecuencias emancipadoras. La señal distintiva de Europa no es la teocracia judeo-islamo-cristiana, sino la democracia liberal parlamentaria. Esto es lo que está en juego, y por eso yo apoyo a quien defiende nuestra cultura y nuestras señas de identidad frente a la barbarie coránica.

Al menos en esto, yo estoy con Wilders.

01/09/2010

“No somos niñatos”

Posted in Internacional, Islam, Partido Popular, Política a 09:09 por Andrés Velasco

Es verdad, los activistas pro-saharauis que fueron detenidos en El-Aaiun no son niñatos, son simplemente unos descarados. Sabían cuál sería la reacción del Gobierno marroquí, sabían que ese país no es una democracia y no respeta libertades ni derechos que a nosotros nos parecene elementales (como el de reunión y manifestación), sabían que la policía marroquí no se anda con chiquitas a la hora de usar la fuerza… sabían, también, que pondrían en un aprieto a España con su tonta actuación. No son niñatos, no.

Tampoco es una niñata Aminetu Haidar, que ya anda diciendo que el trato dado por la policía marroquí a estos activistas es una “humillación” para España. La misma Haidar que se puso en huelga de hambre para conseguir publicidad gratuita para su causa y obligar al Ministerio español de Asuntos Exteriores a negociar con los alauitas la devolución del pasaporte de esta militante del polisario.

Menos niñato aún es Esteban González Pons, el mentiroso portavoz oficial del PP, quien aprovecha cualquier circunstancia, por penosa y complicada que sea para España, para hacer sangre contra el Gobierno e intentar devaluar su posición ante la opinión pública.

Y miren ustedes, por esta vez creo que el Gobierno español no lo ha hecho mal al declarar que es un “asunto consular” y dar por buena la versión de los hechos que transmite Marruecos. Si los dichosos activistas ya sabían a lo que iban, que ahora apechuguen con las consecuencias. Y, si no están de acuerdo, que protesten ante la “justicia” marroquí, a ver si les hacen caso allí.

Estoy harto de ver cómo estos mendrugos irresponsables, con la excusa de defender causas justas (aunque algunas de ellas son de muy dudosa justicia), quieren implicar a España y a sus instituciones cuando algo les sale mal. Dicen que no son “niñatos”, pero acuden a papá Estado en cuanto unos policías extranjeros les pegan unos cachetes bien dados o cuando unos yihadistas les secuestran y piden un rescate millonario con consecuencias en la política internacional.

No, las cosas en el mundo de los adultos no funcionan así. El que se mete en un peligro a sabiendas, no puede luego reclamar que toda la sociedad salga en conjunto a ayudarle. El que quiera solidarizarse con los musulmanes, que luego no espere que los contribuyentes corramos en su auxilio si le obligan a circuncidarse y convertirse al islam.

Ya está bien, coño.

11/08/2010

Incubamos el huevo de la serpiente

Posted in Islam, Religión a 09:03 por Andrés Velasco

Aun a riesgo de parecer racista, xenófobo, intolerante, etc., he de decir que no me sorprenden en absoluto las noticias acerca de las mezquitas que albergan actividades orientadas a la promoción o financiación del terrorismo. Una mezquita, no sé cómo lo consiguen los musulmanes, se convierte siempre en un foco de conflictividad, ya sea para el vecindario, para el municipio o para la nación en la que se instalan.

La mezquita es, para el islam, un centro de actividades mucho más trascendental e importante que para el cristianismo una iglesia. La primera acción de los musulmanes establecidos en una localidad es levantar una mezquita como centro social y de instrucción coránica, así como sede de las instituciones islámicas que funcionan (oficial u oficiosamente) incluso en países laicos y donde la religión mahometana no es mayoritaria. Junto al imán, siempre hay un juez o un doctor en la ley islámica.

Dado que, una vez liquidado el califato otomano, en la fe mahometana no hay una autoridad central que dicta cómo han de conducirse los musulmanes, todo el poder lo detentan los ulemas e imanes de las mezquitas locales. Este caudillismo está sólo someramente limitado por la relativa importancia que unas mezquitas tienen sobre otras, o por la jurisprudencia más o menos reconocida emanada de las madrasas más antiguas del mundo islámico, como la cairota Al-Azhar. De modo que un imán podría decir cuantas barbaridades le permita su ignorancia, que para su comunidad local esas barbaridades serán “el” islam.

Este es el mayor problema que hay con respecto al islam: es una hidra con millones de cabezas y millones de bocas, sin que podamos llegar a controlar lo que hablan todas ellas. Así, donde se abre una mezquita, podemos estar dejando que hablen las bocas del extremismo, los imanes que predican la expansión violenta de esa religión, los ulemas que imparten justicia al margen de los juzgados y tribunales nacionales, los niños adoctrinados casi desde la cuna para odiar a todo el que no sigue los mandatos de Mahoma…

Deberíamos preocuparnos cuando se abre una mezquita cerca de nosotros. No sabemos quién va a predicar allí o qué es lo que se va a predicar. Sin embargo, una cosa es segura: toda la intolerancia, todo el odio, toda la violencia, toda la maldad, toda la barbarie que vemos en los talibanes, en los ayatolás iraníes o en los wahabbitas saudíes, están ya contenidos en el propio Corán. A la larga, permitir que esta religión campe a sus anchas en Occidente, aun en sus formas más “moderadas”, es incubar el huevo de la serpiente que sabemos que está destinada a mordernos e inocularnos su veneno.

Y sí, yo también soy contrario a que se levante una mezquita a cien metros de la “zona cero” de Nueva York. A los musulmanes les gusta provocar y luego hacerse las víctimas ofendidas. Es el colmo del descaro.